Archive for the ‘Drogas’ Category

Uso, abuso y dependencia

Miércoles, octubre 31st, 2012

¿Cómo podemos saber si nuestra forma de consumir empieza a ser un problema?

Diferenciamos tres tipos de consumo en cuanto a la forma del mismo.

- Hablamos de uso cuando la persona toma determinada sustancia pero el consumo de la misma no produce consecuencias negativas para el individuo o su entorno.

- El abuso se da cuando la forma en la que se usa la sustancia empieza a generar problemas tanto personales, como familiares o sociales y la persona sigue tomando a pesar de todo.

- La dependencia se produce cuando el consumo se convierte en el centro de la vida de la persona. Normalmente se dejan de atender el resto de responsabilidades, lo que conlleva mayores conflictos.

Se hace importante señalar la delgada línea que existe entre abuso y dependencia, principalmente en los momentos de inicio, cuando los problemas derivados empiezan a instalarse en la vida del individuo como norma.

La mejor forma de saber si lo que hacemos puede suponer un problema es profundizando en ello, valorando en qué situación estamos y teniendo en cuenta que pedir ayuda ante algo que nos preocupa y desconocemos es positivo.

Mónica Domingo Martínez – Psicóloga CTMadrid

Factores que influyen en el inicio del consumo de alcohol u otras drogas

Lunes, octubre 1st, 2012

La adicción se desarrolla a partir de actos que en un primer momento son puntuales y esporádicos, pero que poco a poco se van tornando más importantes en la vida de la persona y acaban por convertirse en hábitos. Es a partir de ahí donde  se puede cruzar la línea de la adicción.

Aquellos  factores  que pueden influir  en que una persona se inicie en el uso / abuso de drogas y alcohol, se les denomina, factores de riesgo.

El concepto de “factores de riesgo” se refiere a un conjunto de variables biológicas, psicológicas y sociales que se dan antes de que se inicie el consumo de drogas y alcohol y que aumentan la probabilidad de que la persona se habitúe al consumo y pueda acabar teniendo problemas con dichas sustancias, desarrollando adicción.

Entre ellos, destacamos los factores de riesgo entorno a la propia sustancia, factores de riesgo individuales y factores de riesgo en torno a la familia.

Factores de riesgo en cuanto a la droga o alcohol

  • Efecto reforzante a corto plazo de la propia sustancia
  • Capacidad adictiva de la sustancia a nivel psicológico/biológico
  • Facilidad de disponer de dicha droga

Factores de riesgo individual o personal

  • Baja autoestima
  • Baja asertividad
  • Elevada búsqueda de sensaciones
  • Escasa tolerancia a la frustración
  • Elevada necesidad de aprobación social
  • Dificultad para el manejo de estados emocionales negativos
  • Insatisfacción con el empleo del tiempo libre
  • Falta de habilidades sociales
  • Impulsividad

Factores relacionados con el ambiente familiar

  • Estructura familiar disfuncional
  • Falta de cohesión familiar
  • Clima afectivo inadecuado
  • Permisividad, indiferencia hacia el consumo de drogas
  • Consumo de drogas por parte de familiares

Conocer los factores de riesgo de una enfermedad nos permite, por un lado,  indicar qué población tiene un mayor riesgo de desarrollarla, y por otro, poder determinar qué acciones en torno a la prevención e intervención son las más adecuadas.

Psicóloga CT Madrid – Marga Bestard

Yo también evado, ¿soy adicto a todo?

Lunes, diciembre 19th, 2011

Cuando explicamos las características de la adicción enfocamos la enfermedad como una dificultad a la hora de enfrentar los problemas de la vida. Esa dificultad no se asume, sino que se intenta evadir por todos los medios. La esencia de la adicción, no sería pues la sustancia, sino el uso que se hace de ella para evitar enfrentarse a cualquier dificultad.  Teniendo en cuenta esto, no podemos diferenciar tipos de adicciones, ya que la adicción es solo una, aunque se pueda manifestar a través de varias formas, entre ellas consumo de sustancias, consumo de relaciones, actividades, etc.

El paciente adicto, muchas veces se refugia, en sus intervenciones en grupo, en que su consumo no fue igual que el de sus compañeros, no fue la misma sustancia, no fue el mismo uso de ella…esto, no obstante, es un ejemplo más de cómo evita a toda costa centrarse en sí mismo, en lo que está sintiendo, en cómo resolver de forma sana la dificultad que tiene delante o en la responsabilidad que tiene en todo lo que le ocurre.

Ahora bien, ¿todo el que evade es adicto? NO. Adicta es la persona que utiliza la evasión para no enfrentar NINGÚN problema, ya que todos, por pequeños que sean, le superan.

Evadir situaciones, en momentos puntuales, es un acto normal que toda persona realiza alguna vez, la anormalidad llega cuando esas situaciones no se llegan a enfrentar nunca y se busca cualquier excusa para poder mantener ese no enfrentarse del que hablamos.

Por otro lado, existen muchas patologías en las que se ve afectado el manejo sano de las emociones, eso no quiere decir que toda persona con una patología emocional sea adicta. Para poder diferenciar éstas de la adicción debemos centrar nuestra atención en el mecanismo evitativo de todo tipo de dificultad y en el manejo, antes citado, que se utiliza para no enfrentar dichos problemas.

Mónica Domingo Martínez
Psicóloga CTMadrid

¿Cómo hablar de drogas con nuestros hijos?

Miércoles, junio 15th, 2011

Es en la adolescencia cuando más riesgo enfrentan nuestros hijos a la hora de decir NO al consumo de drogas. Lamentablemente, la oferta de sustancias psicoactivas que hoy en día invade nuestra sociedad nos obliga, como padres, a posicionarnos  ante este fenómeno.

En numerosas ocasiones nos hemos visto tentados a hablarles sobe tipos de drogas que pueden encontrar, efectos que pueden tener en la persona y en su vida y, por qué no, de la experiencia que con ellas algunos hemos tenido.

El problema de cómo saber llegar a nuestros hijos en este tema tan “espinoso”, nos hace buscar algunas estrategias que nos permitan, a través de un acercamiento, intentar hacer una labor de prevención.

Definitivamente, a la hora de abordar una conversación en tema de drogas con nuestros hijos deberemos mostrar una actitud clara y firme de rechazo al consumo, especialmente si nuestros hijos son menores de edad. Si nuestra actitud es permisiva, ellos lo percibirán rápidamente y se aferraran a ese argumento para justificar sus consumos.

En la conversación deberemos tener en cuenta que los contenidos sean adecuados a la edad, la madurez, la capacidad de comprensión, la experiencia previa, las expectativas y las circunstancias concretas de la persona que demanda la información

Si respetamos sus puntos de partida será más probable que la información sea válida. Nuestro punto de partida debe ser desde lo que ellos conocen, de su experiencia, de sus ideas erróneas (que manejan como ciertas), de lo que quieren saber y de su percepción.

Para que el resultado sea el óptimo, debemos brindar una información objetiva, veraz y realista, evitando dramatizar, amenazar o exagerar sobre los efectos de las sustancias.  No banalizar es crucial

La información deberá ser ajustada, no más de la necesaria, destacando las ventajas del no consumo frente a enfatizar los inconvenientes del mismo. Los mensajes a utilizar deberán ser cortos, sencillos y claros, que incluyan ejemplos cercanos al estilo de vida familiar. Se debe evitar mostrar situaciones extremas y poco comunes para enfatizar los riesgos del consumo. El lenguaje deberá ser sencillo, sin tecnicismos, ni palabras de argot

 

José Luis Martínez - Coordinador CTMadrid

Apartarse de la droga

Jueves, marzo 24th, 2011

drogas.jpgRecuperarse de una adicción no sólo es posible sino que también puede ser una de las travesías más reveladoras que puedan emprender una persona.

Más allá de constituir una dura lucha, puede abrir la puerta a un modo de vida mucho más gratificante que jamás podría brindar ninguna droga: es la ocasión de conocer y reclamar aspectos de uno mismo, hace tiempo abandonados a cambio de la aprobación ajena, de recobrar un significado en la propia vida, de entablar relaciones más profundas, de y aprender a respetarse y honrarse a uno mismo, tal vez por primera vez.

Pero estar en recuperación requiera algo más que limitarse a no consumir cualquier droga. Significa, ante todo, cambiar el modo en que uno vive. Implica desmantelar el armazón de cómo se ve uno a sí mismo, qué cosas cree, cómo se cuida y cómo se relaciona con otros, para crear una estructura sana en su lugar.Al elegir la vía del consumo, el individuo tomó el camino que creyó más fácil y se apartó de otro que lo obligaba a luchar con los sentimientos y problemas que él deseaba eludir.

El primer objetivo de la persona en recuperación consiste en dejar de utilizar drogas, actividades o personas para anestesiar sus sentimientos.

Marga Bestard.Psicóloga CT Madrid