Archivo para 1. Octubre 2010

Impulsividad y adicción

¨Para, Piensa y Reflexiona” es una de las consignas más repetidas en el tratamiento de adicciones. Este tipo de consigna está dirigido a combatir uno de los síntomas más clásicos en los pacientes aquejados de adicción: La Impulsividad. El pobre control de impulsos por parte de estos pacientes aparece tanto como causa como consecuencia del uso de sustancias, de hecho desde el campo de las neurociencias los problemas adictivos son considerados como trastorno de control de impulsos.  

Se ha demostrado que el consumo abusivo de alcohol y/o cocaína produce daños en la corteza frontal cerebral donde se encuentra la capacidad de inhibir los impulsos, por lo tanto un consumo abusivo y prolongado de este tipo de sustancias se traducirá en un déficit en el control de impulsos por parte del paciente.

También se ha observado la impulsividad como un factor de riesgo en la aparición de conductas adictivas. Así, por ejemplo se ha visto que el trastorno de Déficit de Atención por Hiperactividad en la infancia que se caracteriza por altos niveles de impulsividad, es uno de los factores de riesgos a la hora de desarrollar conductas de tipo adictivas. Incluso, distintos estudios han encontrado en hijos de alcohólico altos niveles de desinhibición conductual al compararlos con hijos sin antecedentes familiares de alcoholismo elevando aún más la evidencia del gran peso que la genética tiene sobre la  enfermedad de la adicción.

Pero ¿Qué es la impulsividad? La impulsividad podría definirse de muchas maneras aunque fundamentalmente sus dos aspectos más significativos podrían ser los siguientes:

-          La impulsividad es la poca capacidad para inhibir una respuesta habitual

-          La impulsividad es un déficit a la hora de prever las consecuencias a medio- largo plazo que una conducta puede tener.

Los seres humanos estamos continuamente tomando decisiones, incluso de manera automática. Esas decisiones las tomamos a través de árboles decisionales, es decir tenemos varias opciones de elección, sopesamos cual es la mejor opción y entonces decidimos. ¿Que ocurre en las decisiones del adicto? Un adicto con elevados niveles de impulsividad tiene grandes dificultades a la hora de valorar o sopesar las elecciones posibles en una decisión, ya que éste será incapaz  de ver las consecuencias que van a tener estas elecciones en un plazo de medio a largo plazo y al mismo tiempo estas mismas elecciones le pueden estar empujado, sin previo conocimiento del paciente, hacia una respuesta habitual, que en el caso del adicto es el consumo de drogas.

Por lo tanto ese “Para Piensa y Reflexiona” tan repetido por los terapeutas en adicciones hace referencia al continuo cuestionamiento al que han de someterse las decisiones de un adicto en recuperación, intentando ver más allá de la realidad inmediata de su elección, ya que puede, sin que el propio paciente caiga en la cuenta, que las decisiones tomadas en cada pequeño paso le estén llevando hacia su respuesta habitual: EL CONSUMO.  

Rafael Quinto Guillén

Psicólogo CTMadrid

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